ARRAZÓ RICARDO ANAYA CORTÉS CON EL 75% |
Este sábado 27 de febrero, el consejo político estatal del PAN eligió a su nuevo presidente, quien estará al frente de ese instituto político por un periodo de 3 años, contados a partir de que tome posesión del cargo. Lo adelantamos, los indicios así lo hacían prever, para los panistas resultó mejor, más valioso, mejor preparado Ricardo Anaya Cortés, que el mismísimo Alfredo Botello Montes (que hoy se agazapa bajo el manto de Francisco Domínguez) o cualquiera otro de su grupo. Al verse vencidos los panistas del grupo “duro”, le dieron duro y tupido a quien hoy es su presidente de partido, con tal de ablandarlo y noquearlo para que dejara la contienda boxística (es que le dieron con todo, hasta piquetes de ojos, escupitajos y zancadillas hubo en el pleito que pareció callejero, olvidándose de su “generosidad”); en fin que ni los ganchos al hígado doblegaron a Ricardo-Armando y al nuevo grupo que hoy maneja los hilos del panismo en Querétaro. El consejo político estatal del PAN se conforma por 84 “iluminados”, de los cuales asistieron 66 consejeros, de los cuales votaron a favor de Ricardo Anaya 63, 2 de ellos prefirieron anular su voto y uno de plano se abstuvo. Así que el 75% de los consejeros avaló la propuesta del nuevo presidente estatal del PAN. Sin embargo, el senador Eduardo Nava Bolaños, consejero estatal y miembro distinguido del panismo “duro”, antes dogmáticos hoy pragmáticos, en entrevista radiofónica argumentó que no asistirían al consejo estatal de su partido (pretendieron boicotearlo) para no convalidar la elección. ¡Vaya maravillosa idea! Ahora utilizó los mismos argumentos que sus amigos aliancistas, los perredistas, solo falta que bauticen a Ricardo como el “presidente ilegítimo”. ¡Dios los crea y ellos se juntan!. Todo parecía indicar que el proceso culminó, pero, pero ahora resulta el exregidor del municipio de Querétaro, Jonathan Juárez Lugo, aquel que fuera procesado políticamente en la LIV Legislatura del Estado, quien también forma parte de los “duros”, ensucia su propio proceso e impugna el mismo con el argumento de que ofrecieron, por parte de Ricardo Anaya Cortés y correligionarios, cargos públicos a los consejeros para que lo apoyaran. Una práctica que han observado meticulosamente los panistas por 12 años consecutivos, ahora resulta ser argumento para impugnar. Mire usted, y todo parecía indicar que ya se habían terminado de “lavar los trapos sucios” de esa casa. No, ahora habrá que esperar a ver qué dicen los panistas que ventilen este juicio, si “tumban” a Ricardo-Armando o confirman su triunfo. Seguramente lo confirmarán. Reitero, aunque a decir verdad, eso de que ofrecieron empleos en gobierno para apoyar, en este caso a Ricardo, es práctica de los gobiernos panistas, por eso creció desenfrenadamente su membrecía política; te afilias al PAN, luego entonces tienes “chamba” de burócrata, contratos o alguna otra prebenda que convenciera al necesitado $ o huérfano de ideales para afiliarse a ese partido político. Es sabido que no es nueva esta práctica, pero ¿quién estará dispuesto a confesar el contubernio que ya se enraizó en el panismo, quién? Seguramente nadie. Así que el destino de la impugnación parece estar anunciado, ninguno de los involucrados va a declarar que votó por Anaya a cambio de un cargo público. Excepto que algunos de los “duros” se sacrifiquen y confiesen que son amantes de esa práctica voluptuosa y corrupta, entonces sí, abajo proceso y se quedan sin “presidente legítimo” los panistas queretanos. Aunque todo parece muy remoto y casi imposible que alguien cabe su propia tumba política salvo un buen acuerdo $, que para eso se arreglan solitos, no necesitan de maquillistas. Al final, ahora sí ganó el grupo de Garrido o al menos aquel que formó durante su reinado de 12 años en Querétaro, incluso el propio Armando Rivera esta incluido. En el “nuevo” grupo de panistas que acumuló todas las mañas habidas y por haber en los últimos años, está integrado, entre otros por, imagínese ilustrísimo lector, aquí algunos nombres de los iluminados del nuevo y renovado PAN: “Eric Salas (aquel que se robó un poste), Armando Rivera (que endeudó con 500 millones al municipio), Guadalupe Murguía (que renunció a la Sria de Educación y volvió), Bernardo Nava (ya se canteó por la chamba), Marta Yañez (trabajaba con menores infractores), Miguel Martínez (diputado, presidente y otra vez diputado), Aidee Guerra (exdiputada y así sucesivamente), Guillermo Vega, José Ramón Fernández, Yolanda Nieto, Ana Laura Herbert, Beatriz Marmolejo, Juan Carlos Ortíz, Antonio Castillo, Julio Sentíes Rafael Puga, Indira Olvera, Bibiana Rodríguez, etc. Por cortesía política y conveniencia idem, incluyeron al presidente municipal de Querétaro Francisco Domínguez ¡Este es el nuevo PAN que gobernará a los panistas! En su discurso inicial dio el primer tropezón Ricardo Anaya Cortés, al decir, entre otras cosas lo siguiente: “Por qué esa herencia política de estatismo y corporativismo que llamaron nacionalismo revolucionario y que mediante la propaganda del sistema penetró no solo a los gobiernos, sino que contaminó nuestra identidad nacional pretende regresar con el PRI. No regresemos a ese pasado que nos heredó la tradición nefasta que hoy son un lastre para el crecimiento del país”. Qué necesidad tenía Ricardito de iniciar su gobierno golpeando, ahora a los priístas, si aun no termina la “guerra” con sus propios compañeros de partido. Aún está Botello: “Buuu” ¡Cuidado!. Ahora que utilizar el discurso desgastado del pasado histórico cuando ellos ya también forman parte de esa historia negra y corrupta de supuesta transformación, eso es hablar de gatopardismo puro, entiéndase, de criticar al vecino de aquello que ellos mismos hicieron pero aumentado al 100%, intentando inútilmente engañar nuevamente al pobre pueblo que sufre y sufre con cada nueva ilusión del “cambio” ¿qué pensará Ricardo?, qué nadie se acuerda de Vicente Fox, quien prometió el ilusorio cambio, que iba a terminar con las víboras prietas, alacranes y demás animales rastreros y voladores, cuando con él, Vicente Fox traía a la alimaña más grande y ponzoñosa llamada con el paso del tiempo “ratita de Fox”, a quien hizo su esposa y cogobernó al país, dilapidando miles de millones de dólares con el auge petrolero y haciendo millonarios a los hijos de su esposa ¿se le habrá olvidado a Ricardo esta historia?. Esperemos que no, pues el que olvida está condenado a repetir la misma historia. ¿Acaso también habrá olvidado las promesas del presidente del empleo que a más de 3 años no ha cumplido? ¡Ah que Ricardo tan olvidadizo!. |