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¿AZUL BLANQUEADOR?

Apenas intenta salir de una y ya está en otra. Sí, el PAN local se encuentra en proceso de sanación de heridas, después de la batalla campal que tuvieron entre sus consejeros políticos y militantes, para elegir a su nueva dirigencia estatal, lo cual aconteció apenas el sábado 27 de febrero pasado. Y cuando los médicos y enfermeras están tratando se cerrar las heridas, unas con simple gasa y otras con cirugía mayor, ahora ellos mismos generan un gran terremoto que propiciara la dirigencia que presidió el ignorante (por que ignora todo) de Edmundo Guajardo Treviño. Ahora le comento el problemón que ya tratan de echarle tierra encima para que no trascienda al ámbito penal y más de algún panista pudiera irse de vacaciones al Centro de Reinserción Social del Estado.

Resulta que, después de la multa que le impusiera el Instituto Electoral de Querétaro, entiéndase los consejeros electorales del mismo, al PAN de Edmundo Guajardo, por haber rebasado económicamente hasta por 10 millones de pesos los montos aprobados para aplicarlos a las pasadas campañas electorales y que nadie había reparado de ¿dónde había salido tanto dinero en forma extraordinaria, quién dio esos 10 millones?, pues a solo unos días de ello, resulta que ahora empiezan a aparecer recibos de supuestos donantes que no donaron y que utilizaron no solo sus nombres, sino documentos oficiales, para comprobar las donaciones económicas inexistentes.

Uno de los supuestos fácticos que de inmediato saltó a la luz pública, fue la donación que aparentemente dio una reportera de más de 20 mil pesos y que al saberse el nombre de la misma, esta, de nombre Mónica Curiel, alzó la voz y negó haber dado dinero al PAN, además aseguró que su firma fue falsificada, asegurando estar dispuesta a que se realice una prueba grafoscópica para demostrar que no es su firma autógrafa la que aparece en el recibo de donación o aportación económica al PAN. Este día tuve la oportunidad de conversas con la inconforme y asegura que ella no fue, que no dio dinero y mucho menos estampo su firma, sumado a que su salario es tan raquítico que no le hubiera alcanzado para regalar semejante suma. Claro que le creí, conozco bien a la reportera Mónica Curiel, quien además de ser gente de bien no tiene dinero para tirar más de 20 mil pesos, vamos su salario, como el de la mayoría de los reporteros es de los más bajos en el ámbito laboral.

Por lo tanto, si los dirigentes del PAN recibieron más de 10 millones de pesos y nadie sabe quién los dio, cuánto dio, por qué los dio, esto encierra varias respuestas que a su vez encierran las respectivas preguntas de rigor y aquí es en donde podría intervenir la autoridad ministerial. Aquí van algunas preguntas que pueden ser respuestas o viceversa. ¿Blanquearon dinero? ¿Quién o quiénes dieron las aportaciones que no quieren que se sepa su nombre? ¿Hubo dinero ilícito en la campaña del PAN? ¿La delincuencia organizada apoyó las campañas del PAN? ¿Fueron empresarios vergonzantes que no desean que sus nombres y apellidos salgan a relucir? ¿Cuántos recibos de aportaciones al PAN son apócrifos? ¿Solo fueron 10 millones de pesos los detectados como gasto excesivo en la pasada campaña electoral o hay más que no fue auditado? ¿Quiénes saben y conocen los nombres y apellidos de los samaritanos que no dicen sus nombres? ¿Edmundo Guajardo confesará sus tropelías o se lavará las manos? ¿El tesorero del PAN fue el que blanqueó el dinero o quién lo hizo?. Etc.

A todo esto, tanto la Ley Electoral del Estado, en su Capítulo Tercero Sección Segunda, acompasado con el Código Penal del Estado, en su Sección Cuarta, de los Delitos Contra el Estado, Título Quinto, Capítulo Único, prevén los supuestos de infracción y delito aplicables a los casos concretos; incluso la nueva Ley federal contra la Delincuencia Organizada podría ser aplicable si algún supuesto le da vida a cualquier tipo penal.

No es pues cualquier cosa lo que ha sucedido con la administración financiera y económica con los ex dirigentes del PAN, debe aclararse perfectamente, antes de que empiecen a rodar cabezas por haber infringido no solo normas administrativas (electorales), sino también las de carácter penal, estas además de inhabilitar políticamente los manda a la sombra por algún tiempo. Así que al nuevo dirigente de este instituto político, no le queda más remedio que escarbar, limpiar su casa y tirar a la basura lo inservible, ya no solo se trata de curar heridos, ahora parece que habrá que expulsar todo aquello que huela mal, que esté podrido, antes de que siga contaminando a todo su partido, a los militantes pues. ¡Pobre Ricardo Anaya Cortés! ¿Sabría la existencia de todo este cochinero?. Pronto lo sabremos.