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CALDERÓN GENERA MÁS DUDAS SOBRE
EL “MISTERIO DE LA DESAPARICIÓN” DE DIEGO FERNÁNDEZ

La “misteriosa desaparición” de Diego Fernández de Cevallos, como calificó este hecho el propio presidente Felipe Calderón Hinojosa, ha generado mayor confusión. Por si fuera poco, este calificativo de “misterioso” lo hace desde allende la frontera de México con los Estados Unidos de Norte América y para agravar más el asunto, lo desliga de la delincuencia organizada al afirmar que el crimen organizado le da mensajes muy claros por otras vías. Pues ¿en qué país vivimos que el mismísimo presidente dice tener contacto con el crimen organizado por medio de mensajes?. Hoy, 20 de mayo, temprana la mañana empezó a difundirse el contenido de la entrevista que sostuvo con el periodista Wolf Blitzer, de la cadena televisiva norteamericana CNN.

Ya bastante teníamos con las confusiones que ha generado este asunto, el cual no es más que otro supuesto que han sufrido muchos mexicanos desaparecidos, pero que, lo han sobrevalorado debido a la importancia que reviste el personaje para los actores políticos del gobierno, lo cual hace totalmente distinta, diferente la “desaparición misteriosa” o la “misteriosa desaparición”, como la ha calificado el propio Felipe Calderón, amigo personal del “desaparecido”.

Y me refiero a las confusiones que ha desembocado el asunto, cuando los legisladores federales pretenden que por un simple acuerdo parlamentario, se aplique indebidamente la ley penal, referente a la competencia judicial para conocer del asunto y así, por su simple acuerdo quieren que conozca del mismo la Procuraduría General de la República, lo cual en estricto derecho no ha lugar, sería totalmente ilegal la absurda competencia de procuración de justicia. Aquí alguna pequeña aclaración. Primero. Hasta ahora no se trata de ningún delito, pues no se ha querido reconocer que estamos en presencia de un secuestro y en su caso este delito es de ambas competencias y debido a que Diego es una persona como cualquier otra (en teoría), no le surgiría competencia a la General de la República. Segundo. Hasta el momento se ha clasificado este sui géneris problema, como una desaparición y dado que la misma sucedió en el territorio del estado de Querétaro, luego entonces compete a la Procuraduría General de Justicia del Estado, conocer del asunto y por ello investigar sobre la desaparición. Tercero. Las leyes procesales penales así lo plasman en su contenido y, por si no lo saben los legisladores federales, la ley no es negociable. Claro que es totalmente legal que la Procuraduría del Estado pida la colaboración de su similar federal y la de todos los estados de la república, como la del DF; es así como, en coadyuvancia con la Procuraduría del Estado, todos pueden actuar en concierto y colaborar en la búsqueda del “desaparecido”. Así las cosas, mientras no cambien las circunstancias del hecho, la Procuraduría del Estado estará al frente de la investigación legal y formalmente, aunque la federal pueda tener cobertura en la investigación en todo el país.

No podía faltar la imprudencia y participación de nuestros legisladores locales, quienes en un afán harto protagónico, sin tener competencia legal alguna, por cualquier ángulo que se le busque, en un acuerdo que no es avalado por el Pleno, lo cual podría haber sido garrafal, la presidenta de la mesa directiva difunde en los medios de comunicación que los ¿únicos facultados? del Poder Legislativo para hablar del tema Diego, son ella y el presidente de la Junta de Concertación Política. ¡Vaya pifia!. Lo bueno es que el coordinador del PAN de inmediato se inconformó con semejante torpeza y aclaró que a los panistas nadie los calla. Con eso se concluye la torpe y pretendida participación de los legisladores en un asunto que no les compete. Eso es asunto de la Procuraduría General de Justicia, así de simple.

En conclusión, mucha razón le asiste al gobernador el estado José Calzada Rovirosa, cuando dijo que la facultada para hablar del asunto sería la propia Procuraduría General de Justicia del Estado. Haber si van aprendiendo los “metiches” a no entrometerse en los asuntos que no son de su incumbencia jurídica y legal competencia. A lo suyo, señores legisladores federales y locales: a legislar. Y por lo que ve al presidente de la república, ojalá se quedara callado y dejara el asunto de la investigación del “misterioso desaparecido” en manos de la autoridad competente y pudiera aclarar a los mexicanos cómo tiene comunicación con los criminales organizados del país. ¡Ya basta de tanta torpeza!.