COMPARECE EL PROCURADOR DEL ESTADO ANTE COMISIONES UNIDAS |
Este día, 25 de agosto, acudió al llamado que le hicieron dos Comisiones de Dictamen de la LVI Legislatura del Estado. La cita, en la Casa Mota. La hora, 11:00 de la mañana. Razón de la cita: la mal llamada “glosa” del informe del estado general que guarda la procuración de justicia en el estado, derivada del informe que rindiera el gobernador el pasado 25 de julio. Resultado de la “reunión de trabajo”: nulo. Así de simple podría describirse las más de 6 horas que duró la comparecencia del Procurador General de Justicia del Estado. No valió la pena, el Procurador y personal que lo acompañó, literalmente perdieron su tiempo ante los diputados. Ampliemos un poco los comentarios, estimado lector. En primer término, ninguno de los 199 artículos de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, permite el trabajo conjunto de las Comisiones Unidas y así trabajaron los diputados. La ley anterior sí lo establecía, pero los “genios” de la normatividad, derogaron esa facultad que tenían. Vamos, empezaron mal y de malas; así continuarán haciéndolo con todos los Secretarios de Despacho del Poder Ejecutivo. El Procurador llegó puntual, no así todos los diputados; asistieron 18 legisladores; y podría agregarse una señora que se acomodó junto a uno de los legisladores, en la mesa de trabajo, a la cual se le tomó la fotografía oficial. La llegada de estos fue “graneada”, sí, unos arribaron a la hora y el más retardado llegó a las 12:50 horas, o sea, hoya y media después de haber comenzado la sesión de las Comisiones Unidas de hecho. Al inicio, uno de los presidentes de Comisiones, el de Procuración y Administración de Justicia, fijó las reglas del desarrollo, señalándole al Procurador que tenía media hora para exponer su tema; y el mismo Procurador se excedió en el tiempo. Bueno, seguramente pensó el Procurador que si la sesión no tenía validez, daba lo mismo media hora que una hora. Para poder responder cualquier pregunta o impertinencia (propia de los diputados), el Procurador se hizo acompañar de la plana mayor de la Procuraduría y ahí estaba todo el equipo de primer nivel; subprocuradores y directores. Eran más los acompañantes que diputados y personal de la Legislatura. Incluso rebasaban a los propios reporteros y fotógrafos. Por un momento la Procuraduría tomó posesión material de las instalaciones de los diputados; mucha seguridad y cómo no, así como están las cosas, más vale excederse que confiarse, no vaya siendo la de malas. El Procurador les expuso en forma amplia lo que viene haciendo la procuraduría, ofreciendo información, incluso, anterior a su llegada a la Procuraduría. Aspectos importantes que resaltó, fue la colaboración en el ámbito de la seguridad pública, de los tres niveles de gobierno, municipal, estatal y federal, incluyendo al propio ejército en las funciones que no son de su competencia, pero que ayudan a reforzar la seguridad de los queretanos. Total, que llenó de información, datos y estadísticas a los diputados y diputadas que asistieron. Les habló de justicia restaurativa, de reinserción social, de los principios constitucionales, de la justicia oral, de infracciones de tránsito, de los detenidos del fuero federal, de 33 bandas delictivas que desarticularon, de órdenes de aprehensión, del sistema adversarial y del personal que acudirá a los EUA a capacitarse, de los procedimientos administrativos instruidos al personal de la Procuraduría, de las denuncias presentadas ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos en contra de personal de dicha dependencia; en fin, que el Procurador les dijo todo. Concluida la exposición, que fue a las 11:56 horas, inmediatamente después empezaron las impertinencias de los diputados, esto es, las preguntas al Procurador, lo que propiamente dio al traste con la comparecencia. Claro, a fuerza de decir la verdad, hubo sus salvedades y eso libró en algo el trabajo de la sesión de las extintas Comisiones Unidas. Para no hacerlo enojar, estimado y sufrido lector, he de decirle algunas de las preguntas que le robaron el tiempo al Procurador y a sus colaboradores infructuosamente. Me reservo el nombre de los preguntones para no ponerlos en ridículo ante usted. “Que no veía, en los retenes que implementan, vehículos caros como Mercedes Benz, Audis, BMW; que los vehículos eran puros viejitos y por qué no hacían retenes en colonias como Club Campestre y más, lugares donde están los rateros de cuello blanco. Qué necesita la Procuraduría para hacer más, para cumplir bien. Qué hará la Procuraduría en el caso del Ing. Ramos que fue absuelto. Que precisara el número de robos en casa habitación. Que precisara el número de vehículos robados. Y así, por ese tenor fueron las demás preguntas lanzadas al Procurador, quien dio respuesta a ellas, aunque en ocasiones le daba mucha vuelta para lo que podía ser una respuesta sencilla; esa forma de responder alargó más la sesión. En fin, nada bueno que comentar, claro relativo a la razón de la comparecencia. Y lo peor, todos los diputados presentes olvidaron preguntar al Procurador sobre sus programas, objetivos y metas alcanzadas. De eso nada. Lo cual hubiera sido sumamente valioso para saber bien a bien si la Procuraduría está cumpliendo con la aplicación de los recursos públicos que le asignan, que para este 2010 rebasa los 386 millones de pesos. Así no se pudo saber si, haciendo la evaluación cuantitativa y cualitativa de la actividad de procuración de justicia, hoy en día está aprobada o reprobada. A ver si mejoran los señores y señoras diputadas para las próximas comparecencias ante las legalmente inexistentes Comisiones Unidas, porque, en esta que fue la primera, los reprobados fueron los diputados, no pasaron la evaluación y el Procurador literalmente los barrió y cómo no, si varios de los diputados fueron sus alumnos y otros, de plano, no entienden la diferencia entre la procuración de justicia, seguridad pública e impartición de justicia. |