NOTICIAS

CONTINÚAN IGUAL, SIN PENA NI GLORIA

No se han movido un milímetro los diputados a la LVI Legislatura del Estado, en cuanto al desarrollo de las “comparecencias” de los secretarios de despacho adscritos al Poder Ejecutivo, en la mal llamada “glosa” del primer informe del estado general que guarda la administración pública encabezada por José Calzada. La semana pasada lo comentamos, el primer compareciente, el Procurador General de Justicia en el Estado, literalmente se “pitorreó” de los diputados. Primero, no respetó el tiempo que le impusieron los legisladores para que explicara cómo anda la procuración de justicia en el estado; y, segundo, el Procurador respondió como le dio la gana. Al final, todo sigue igual.

Ya transitaron los Secretarios del Trabajo, de Turismo, de Desarrollo Agropecuario, de Desarrollo Sustentable, de Obras Públicas y de Educación, además del Procurador, claro está. Nada digno que resaltar de las comparecencias. Algunas de ellas, largas y tediosas. Unos diputados se afanan por hacer quedar mal al “invitado”, incluso lo regañan y lo tildan de incompetente (con otras palabras, pero al fin y al cabo lo califican así). Otros legisladores, se esmeran por defender al compareciente ante preguntas insidiosas y formulan, por su parte, preguntas “suavecitas, sencillitas” que no incomoden al secretario relator de sus acciones.

Eso sí, a unos les ha ido mejor que a otros. El diputado Ricardo Anaya, presidente del PAN en el estado, ha sido incisivo, punzante con algunas de las interrogantes hechas al “testigo y ejecutor” de las acciones gubernamentales de su ramo. Se ha lucido pues, dado que le caracteriza la agudeza de inteligencia y preparación del tema del momento; asimismo es portador de mucha información (no se sabe si fidedigna o falsa, pero él la expone ante la ignorancia del secretario en turno) que obtiene vía internet. Al menos siempre está tecleando su “laptop” que carga a todos lados. No perdonó a su ¿antiguo? miembro de partido, al Secretario de Turismo, Mauricio Salmón. Le tundió bien, al Secretario, quien dio clara muestra de su inexperiencia y falto de inteligencia; el diputado se lució y aquel se sonrojaba ante algunas de las preguntas. Otro que mostró lo “verdoso” en las lides del debate, fue el Secretario de Desarrollo Sustentable, quien ante la ignorancia mostrada (totalmente distinto al Procurador, que se los mareó), prefirió invitarle un “cafecito” al diputado Anaya, para que, en otra ocasión le explicará lo que en el momento no pudo ¡Vaya, vaya!

Lo bochornoso (desde mi perspectiva), lo sucedido con el sindicalista “Chucho” Llamas, ante el Secretario del Trabajo. El que se suponía experto en la materia, fue barrido por el Lic. “Juanito” Gorraez Enrrile, quien a su vez es considerado como inexperto en materia laboral, mucho más en el ámbito sindical. El Secretario criticó las gestiones laborales de muchos líderes sindicales, responsables de la defensa colectiva e individual de los derechos laborales de los trabajadores; ante esta embestida, el supuesto defensor de los sindicatos y trabajadores queretanos, no atinó argumentar defensa alguna; consintió las afirmaciones del Secretario. Bueno, eso y más sirvieron para que, de nueva cuenta, el presidente del PAN, Ricardo Anaya, pusiera en aprietos a “Juanito”. La defensa que pretendió implementar Hiram Rubio para proteger al Secretario, no sirvió, solo quedó en un buen intento, nada más.

Total, nada que pueda ser digno de resaltar en las comparecencias ya desahogadas; salvo lo que ya sabemos, según se trate del ramo ejecutivo correspondiente: relativo a la aplicación millonaria de recursos económicos; ya sea en obra pública, en educación, en materia agropecuaria, etc. ¡Muchos millones! Sobre los programas ejecutivos de cada área, nada se sabe aun sobre el cumplimiento de objetivos planteados ¿Se están cumpliendo las metas? No se sabe. Tal vez sí, pero no ha quedado lo suficientemente claro en las exposiciones. Aun faltan de comparecer varios secretarios, algunos de ellos, de mayor peso político y alta responsabilidad social, como lo son el Secretario de Gobierno, el de Seguridad Pública (mal llamada Seguridad Ciudadana, la seguridad pública es para todos, no solo para los ciudadanos) y el de Salud. Estos aun no han logrado pasar el “burladero” de los legisladores.