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¡CUATRO AÑOS!

Ese tiempo llevaban sin reunirse los miembros de la Asociación de Periodistas de Querétaro, Asociación Civil. El gobierno de Francisco Garrido Patrón, con el apoyo de Alfredo Botello Montes, entonces Secretario de Gobierno y Vichique otrora Coordinador de Comunicación Social, se empeñaron en aplastar y desaparecer la asociación de los periodistas, a pesar de la flagrante violación a del derecho constitucional de libre asociación. El entonces presidente de la agrupación Alejandro González Anaya, periodista del Diario de Querétaro, tuvo que irse de Querétaro, fue perseguido hasta hacerlo huir del estado ¿Cuál era el objetivo? Eliminar la libertad de prensa, subordinar la libertad de opinión a la voluntad del gobernante. Y lo lograron. Al pulverizar a los periodistas se vieron aislados, desunidos, incluso divididos. Tres grupos de periodistas se formaron bajo el régimen garridista: los privilegiados, que eran los que laboraban para gobierno, sea estatal o municipal, los consentidos pues; otros, los de en medio, aquellos cobijados por los medios de comunicación comercial consentidos de los gobiernos; y los famélicos, los marginados o depauperados, aquellos que no tenían cobijo alguno, los de a pie. Así transcurrieron seis años en periodismo queretano, bajo un obligado silencio soterrado. Solo se podía criticar en voz baja ¡Ay de aquel que se atreviera a criticar a los gobernantes!.

Bajo esta tesitura, el pasado 25 de mayo, ante la ausencia del presidente de la Asociación de Periodistas y debido al larguísimo tiempo transcurrido sin que se volvieran a reunir los periodistas asociados ¡por fin tuvieron su asamblea!. Desde el año pasado hubo el intento de rehacer la organización, para ello varios periodistas tuvieron reuniones en Cadereyta de Montes, en San Juan del Río y en Querétaro. Sin embargo, todo quedaba en buenas intenciones, algo no engranaba bien y no permitía que se reunieran para echar a andar de nueva cuenta la Asociación de Periodistas. Las reuniones se prolongaban y nada, incluso a una de ellas acudió Infante, cuando aun no tomaba posesión de cargo; la comida se llevó a cabo en el antiquísimo restaurante de la antigua Carretera 57. Pero nada, después vino la sorpresa del nombramiento de Infante como Coordinador de Comunicación Social del Gobierno de Calzada. Ocho meses más y nada, parecía que algo se opusiera, tal vez las malas vibras de Botello que no permitían el funcionamiento de la Asociación.

En vísperas de la reunión, varios periodistas jóvenes plantearon la misma necesidad, de formar una nueva asociación de periodistas por medio de la cual se pudiera sumar esfuerzos para hacer una defensa de los derechos de los periodistas, una asociación que promoviera lícitamente la creación de derechos sociales para las familias de los periodistas, que impulsaran cursos, capacitaciones; en fin, una agrupación que dignamente los pudiera representar. Una asociación alejada de la corrupción, de las malas y añejas costumbres del “chayote”, una agrupación independiente del gobierno, sin subordinación a los poderes políticos o fácticos. Una asociación limpia, transparente y confiable, alejada de los periodistas corruptos. Sin embargo, tampoco ha podido cristalizar esta idea.

Habida cuenta, varios asociados de la agrupación de periodistas y fundadores de la misma, lanzaron una convocatoria abierta cumpliendo con el rigor de la norma que señala el Código Civil del Estado, señalando, por fin, día, hora y lugar de la asamblea, máximo órgano, para elegir a la mesa directiva y esta, a su vez, formular un plan de trabajo. La convocatoria abierta se publicó en varios medios impresos y por internet se estuvo distribuyendo. Había expectación e interrogantes ¿Llegarán suficientes periodistas para hacer quórum? ¿Estarán interesados los periodistas en recuperar la asociación? Etc. Se llegó la hora y las expectativas se superaron. Nunca se habían reunido tantos periodistas en una asamblea, fueron 91 los asistentes. El desahogo de la asamblea se desarrolló en orden, no hubo impugnaciones a la misma y así la planilla ganadora obtuvo 75 votos.

No paso por alto que hubo la propuesta para que se aplazara la elección, propuesta que fue votada y no se aceptó. Aunque de haberse aprobado hubiera violentado la misma convocatoria y tal vez no se hubieran vuelto a reunir los asambleístas. He de reconocer que no todos quedaron conformes con el resultado de la elección, más nunca se deja satisfechos a los votantes. Lo importante, como en toda democracia que se jacta de cumplir con la norma obedece a la asamblea, máximo órgano de decisión y ésta decidió.

Ahora viene lo más importante, lo trascendente: “el cambio”. La nueva dirigencia de la Asociación de Periodistas debe entregar buenas cuentas en forma inmediata, ya debe estar trabajando, ya debe estar planeando, ya debe estar elaborando los estatutos que regirán la vida interna de la Asociación, debe estar luchando por el bien del periodismo y los periodistas de Querétaro, debe limar cualquier aspereza que hayan dejado involuntariamente en el camino, debe sumar a todos los que laboran en el medio de la información, debe denunciar las corruptelas y alejarse de ellas, debe hacer un trabajo profesional y honesto, debe rendir cuentas, debe ser transparente en su actuar, debe ser un digno representante de los periodistas, debe dignificar el periodismo, debe defender al periodista honesto a toda costa de cualquier mal trato de la autoridad, debe luchar por la igualdad y trato igualitario, sin preferencias ¡Un reto mayúsculo! Solo unidos, realmente unidos podrán llegar a estas metas, incluso superarlas. Enhorabuena para todos los asociados periodistas queretanos ¡Apenas empieza lo difícil!, lo sencillo ya pasó ¡A trabajar!.