¡ERA INMINENTE! |
Sí, la salida del ahora ex procurador general de justicia del Estado de México Alberto Bazbaz Bazbaz, después de haber mostrado su incuestionable incapacidad para dirigir esa institución responsable de procurar justicia a los mexiquenses, a la par probó en demasía su amplia, pero amplísima inexperiencia en materia penal y para colmo utilizó los medios de comunicación para demostrar su propia tesis: “La torpeza”. Poco más de 2 años le duró el gusto al imberbe ex procurador al frente de la procuraduría y solo un asunto fue suficiente para lograr su estrepitosa y escandalosa caída; nadie le ayudó, el esfuerzo lo hizo solo, a pulso se ganó su salida de la procuraduría general de justicia de ese importantísimo estado, cuyo gobernador Enrique Peña Nieto, encabeza las encuestas de preferencia electoral para que sea el próximo presidente de la república. Apenas hace unos días (21 de mayo) había dado a conocer el resultado de la serie de dictámenes periciales que concluyeron en que la muerte de una menor de 4 años, había sido accidental, murió en su propia cama “enredada en las cobijas”, atorada entre tanta cobija que irresponsablemente sus padres le ponían en la cama para dormir, sin tomar en cuenta que la menor era considerada como minusválida o con capacidades diferentes, lo que agravó la situación de la niña y terminó por morir por sofocación en su propia cama, acorde a la versión oficial. El asunto se mediatizó al extremo, se explotó, se exprimió el “morbo” de las personas que seguían día a día el desenlace del trama urdido como telenovela barata por algunos medios televisivos. El padre de la menor, Mauricio Gevara, acusó a su esposa Lizette Farah, a la madre de la pequeñita, de ser la responsable del “homicidio”. El procurador Bazbaz ni tardo ni perezoso le hizo segunda al señor y públicamente, sin pruebas, adelantó el ¿fallo? y acusó a la madre de ser la presunta responsable, apoyado incluso por una psicóloga de la propia procuraduría ¿Para qué tanta investigación, ya se sabía quién era la presunta homicida de la menor? Y siguieron y siguieron las declaraciones, las periciales, las reconstrucciones de hechos, los arraigos de los padres como presuntos responsables, los careos, más y más periciales. Al final el procurador dio los resultados de la averiguación previa: “la menor murió accidentalmente por sofocación”. Solo le faltó agregar que por la irresponsabilidad de los propios padres de la menor, ellos causaron la muerte de su propia hija, aunque, si usted quiere, accidentalmente, pero ellos generaron el accidente por su irresponsabilidad. Y la telenovela urdida por los medios televisivos, aprovechando el morbo generado, basados en la desgracia familiar, continuó sumando adeptos y capítulos de la vida de la familia Gebara Farah, hasta desnudarla completamente, dejando a un lado la muerte de la menor; ahora había que seguir usufructuando los problemas de la familia que, como todas, regularmente son muchos ¡El asunto vale la pena para las empresas televisoras! También se sumaron al morbo los “twiteros”, “face bookueros” y “you tuberos” con toda clase de comentarios, injurias y demás. Ahora le siguen las demandas entre cónyuges, sobre todo la denuncia en contra de Alberto Bazbaz, por su manifiesta irresponsabilidad ¿Y los padres que por su torpeza y negligencia se provocó la muerte de su hija? Los medios de comunicación, como una rara enfermedad epidémica continúan magnificando el asunto; vaya, el problema lo llevaron al ámbito político que tanto el PAN como el PRD (los amasios) promovieron juicio político en contra de Bazbaz para destituirlo. Ni modo, los priístas de Peña Nieto les ganaron la jugada una vez más, se les fue Bazbaz, sin necesidad de juicio ¡Era lo mejor, la salida de Bazbaz!. “Para que una Procuraduría pueda realizar sus funciones con eficacia es indispensable que cuente con la confianza, la credibilidad y el respaldo de la gente a la que sirve. Cuando esto se pierde, resulta imposible cumplir la responsabilidad”. Fueron las últimas palabras de Alberto Bazbaz, al momento en que hacía pública su renuncia al cargo de procurador general de justicia del Estado de México ¡No le faltó razón al renunciante! A punto del llanto, así dejó su responsabilidad en la procuraduría, 5 días después de informar sobre las causas accidentales de la muerte de la menor Paulette ¡Era inminente su salida! Se cerró un capítulo más de la “morbo-telenovela” creada por Televisa, Tv Azteca, Canal 3 y otras tantas empresas cableras que continúan con el juego, a grado tal que ya nadie se acuerda del “misterioso desaparecido”, ni de los “más de 23 mil caídos en la guerra de Calderón” ¿Quién, cuántos? ¡Toda una vida de telenovela nuestra historia mexicana!. |