¡FELIPE CALDERÓN IRREDENTO! |
Por segunda vez las autoridades electorales federales hacen hincapié en las violaciones cometidas durante los procesos electorales por parte de la figura del Presidente de la República. La primera vez, sin consecuencia jurídica ni política alguna, cuando el “orate” de Vicente Fox Quezada, asumió el papel de presidente del PAN y anduvo como “loco” por toda la República Mexicana, promoviendo a su partido y candidato en las pasadas elecciones del 2006. El 5 de septiembre de ese año, los magistrado de la Sala Superior del Poder Judicial de la Federación (Tribunal Federal Electoral), al momento de emitir el cómputo final para presidente de la república, dentro de sus 309 páginas, consignaron textualmente lo siguiente: “La Sala Superior no pasa por alto que las declaraciones analizadas del Presidente de la República, Vicente Fox Quezada (pág. 202), se constituyó en un riesgo para la validez de los comicios que se califican en esta determinación, de no haberse debilitado su posible influencia con los diversos actos y circunstancias concurrentes examinados detenidamente, podrían haber representado un elemento mayor para considerarlas determinantes para el resultado final, de haber concurrido otras irregularidades de importancia que quedaran acreditadas”. Los magistrados reconocieron la cínica acción injerencista e intervencionista del Presidente de la República durante el proceso electoral en la supra cuestionada elección por parte del PRD, ahora aliado del PAN, elección que dio origen a la creación del “Presidente Legítimo”, quien recientemente visitara nuestro estado para presentar un libro, en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Querétaro. Sí, la autoridad electoral federal reconoció la ilegal participación del Presidente de la República durante el proceso electoral, en actos de proselitismo, pero como se debilitó su participación (del Presidente), no se le castigó ni mucho menos pretendieron anular la elección, objetivo que buscó vehementemente el otrora partido de izquierda, el PRD; aquel partido que suplicó el conteo del voto por voto, casilla por casilla y nadie les hizo caso. Así quedaron las cosas. Al menos se hizo notar la nefasta participación electoral de la figura presidencial. La autoridad electoral empezó a perder el miedo a la antes intocable figura del Presidente de la República. Sin haber aprendido la lección que dejaron por escrito los magistrados del Tribunal Electoral en el Dictamen del cómputo final, el irredento de Felipe Calderón Hinojosa, quien ahora encarna al Presidente de la República, volvió a las andadas convirtiéndose en el presidente de su partido, el PAN, para promover todo tipo de logros, aun los más insignificantes, para enviar mensajes a la población en general, para informarles que su gobierno ya había creado más de 400 mil empleos en lo que va del año, que eliminaría el pago de tenencia en la compra de vehículos nuevos cuyo costo rebasaba algo más de los 200 mil pesos, que la guerra contra el crimen organizado, ya no era guerra, ahora la bautizaba con otro nombre más “accesible, más noble”, la lucha contra la delincuencia organizada y así sucesivamente, pasando por la amplísima difusión de los convenios de coalición entre el PAN-PRD para quedarse con varias gubernaturas. Fue pues, un activista militante de su partido, utilizando dos personalidades de manera simultánea, la de presidente de su partido y la de Presidente de la República. Por estas razones, ahora sí sancionan al Presidente de la República, fue el Consejo General del Instituto Federal Electoral, en resolución dictada el pasado miércoles 21. Quien primero pegó el grito en el cielo por la resolución administrativa fue Cesar Nava, indignado por que el IFE sancionaba a su presidente; dice que violan la Constitución Federal en su artículo 108. Después vino en su ayuda un Sub Secretario de Gobernación, Roberto Gil Zuarth, quien adelantó que apelarán (impugnarán) la resolución del Consejo General; dicen que se trata de una “censura y es insostenible la resolución”, por ello apelarán el fallo del IFE. Al final del camino, sea o no responsable jurídicamente el Presidente de la República, Felipe Calderón, por andar en campaña en favor de su partido y candidatos, lo más importante de la resolución de los consejeros del Instituto Federal, es que ahora sí, sientan un precedente: “la figura del Presidente ya no es intocable”. Por fin, el temor de castigar al Presidente empieza a desaparecer; ese es el camino que deben seguir las autoridades y lo mismo debe suceder en todos los estados, en donde hay gobernadores que son intocables. Nadie debe estar por encima de la ley. Deben, por siempre, desterrarse los fueros, los privilegios y todo aquel que viole la ley, aun el Presidente de la República, debe ser castigado como cualquier persona. Ya era hora ¡Basta de |