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HACE RATO NOS LLEGÓ LA EPIDEMIA DE LA VIOLENCIA
¡A CERRAR FILAS LOS QUERETANOS!

Lo venimos advirtiendo hace algunos años ya, pero las autoridades calificaban y minimizaban los hechos delincuenciales calificándolos como “hechos aislados” y así se la llevaron hasta el término de su mandato. Los últimos 12 años manejaron la seguridad y procuración de justicia en el estado, así que conocen las entrañas del problema. Homicidios por aquí, homicidios por allá. Decía el Alfredo Botello Montes, entonces Secretario de Gobierno y vocero oficioso, son: “hechos aislados”; hoy son funcionarios de primer nivel en el municipio de Querétaro; Botello, “asesor” estrella y honorífico de Francisco Domínguez, según lo han reconocido ambos servidores públicos, es quien encabeza las reuniones de gabinete municipal. No debe olvidarse que con Francisco Domínguez, hoy día trabajan con él, quienes antes formaban parte del “gabinete de seguridad estatal” (Botello, Hernández, Granados, entre otros) y ellos conocen perfectamente todos los antecedentes delincuenciales que se suscitaban en el estado; ellos saben y guardan toda esa información y siguen activos en la administración pública, antes estatal, ahora municipal.

¿Por qué el incremento de los delitos violentos en Querétaro? Después de que, al parecer, estuvieron contenidos o reprimidos ¿Quién soltó a los delincuentes? O, ¿acaso están tan bien organizaos que, ante el cambio de gobierno y de funcionarios, buscan la sorpresa y asentarse en el territorio, mientras los nuevos conocen la problemática que ya dominaban los que se fueron? O, ¿se terminó el acuerdo no escrito entre delincuentes y autoridades? Estas y otras preguntas seguramente son formuladas por doquier, para saber bien a bien, el ¿por qué del aumento tan drástico y repentino de la delincuencia organizada en nuestro estado? Ya se siente el nerviosismo de los tranquilos queretanos, se respira inseguridad, se percibe incredulidad ante un distinto estadío de las cosas. Basta revisar brevemente las notas periodísticas, escuchar algún noticiero o meterse al internet en busca de las redes sociales como los “twiteros” o “facebuqueros” y encontrar lo mismo ¿qué está pasando en Querétaro? Preocupante. Pero, no debe cundir el pánico y generar un estado de psicosis generalizado.

Así como hemos visto el incremento de la violencia delincuencial, también observamos con tranquilidad y emoción que los cuerpos policiales actúan en forma inmediata, responden con eficiencia y lo que no se logra en otros lugares, aquí sí se consiguen detenciones y consignaciones de los delincuentes. Eso habla bien de los cuerpos policiales queretanos; los municipales, los estatales y federales, incluyendo al ejército mexicano. Encontramos pues, coordinación en las actividades de seguridad pública y procuración de justicia. No deben ser rebasados. Sin embargo, se exige más y más seguridad para que los queretanos no perdamos la tranquilidad, la seguridad de nuestras vidas y patrimonios. Esperamos que los ex servidores públicos que antes se encargaban de estas áreas tan sensibles y trascendentes para los habitantes del estado, hayan dejado toda, toda, completa y sin mentira, la información de cómo y quiénes azotaban delincuencialmente a los queretanos, las zonas de influencia, los lugares criminógenos con mayor índice delictivo, los nombres y fuerza con que contaban los delincuentes.

Las autoridades competentes deben arreciar las investigaciones de todos aquellos que llegan a asentarse en nuestro estado, a todo tripulante de vehículo con placas de circulación foráneas; vamos, literalmente deben peinar el estado para sacar toda la basura y tirarla en el lugar propicio; actividad que debe realizarse día a día, momento a momento para evitar que la enfermedad de la delincuencia se convierta en epidemia incontrolable. Así que, a cerrar filas, todos, nadie debe quedarse al margen para no perder la tranquilidad, la seguridad que ha caracterizado a los queretanos, quienes se distinguen como gente de bien. También deben sumarse los que ahora cobran en el municipio de Querétaro y sus alrededores, quienes de alguna forma cargan con el peso de la inseguridad dado que así dejaron el estado. Las autoridades responsables deben encontrar la forma idónea de participación de la ciudadanía, evitando el uso de las líneas telefónicas, ya ve gentil lector, esas también están controladas por la delincuencia ¡Cuidado con las líneas telefónicas!