LA SUPREMA CORTE RESUELVE LENTAMENTE |
La semana pasada comentamos que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, había ya resuelto la acción de inconstitucionalidad planteada por el Procurador General de la República, por la supuesta inconstitucionalidad de dos preceptos del Código Civil del Distrito Federal, relativos al matrimonio entre dos personas, sin determinar si los contrayentes son o no del mismo sexo; y la posibilidad legal de adoptar por parte de matrimonios constituidos por personas homosexuales, o sea del mismo sexo y no solo los heterosexuales. Pero no fue así, los ministros van lentos, muy lentos en su trabajo y aun no concluyen este asunto de trascendencia que espera marcar nuevos rumbos legislativos y jurídicos en toda la República Mexicana. Bien, los ministros sesionan los lunes, martes y jueves de cada semana en sus periodos ordinarios. A cada sesión de trabajo, o sea sesión de Pleno de la Corte, le dedican apenas tres horas continuas. Claro que no ignoramos las horas previas de investigación, reflexión, análisis y estudio de los asuntos que resuelven. Aun así, son muy lentos. Y en tanto van resolviendo los asuntos a cuenta gotas, los medios de comunicación van difundiendo parcialmente las noticias, muchas de ellas en ocasiones distorsionadas y no siempre es por mala fe, sino por ignorancia y urgencia de difundir la información “amarillista” que llevan los reporteros, la que a su vez, difunden los conductores de programas como un “flashazo”; así que la información llega a su destino, que somos los ciudadanos, bastante deformada y/o tergiversada. Claro que en esta ocasión el ejemplo planteado es el trabajo de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que a su vez nos sirve de cita. La semana anterior al pasado lunes 9 de agosto, después de haber sido previamente estudiado el proyecto del ministro ponente, proyecto discutido y votado parcialmente, todo hacía suponer que ese día resolverían en definitiva y no fue así; otra semana más ha sido ampliamente discutido el asunto, entre bromas y risas (de los ministros); total que llegó el jueves 12 y no terminaron el asunto; el presidente convocó nuevamente para el mismo asunto el lunes 16. Seguramente el Procurador General de la República ha guardado la esperanza de ganar un “raund”, pero nada; va perdiendo todas. Y al ministro ponente le han corregido la “página” sus compañeros, así que ha cambiado mucho el proyecto original que planteó en un inicio. Aunque la expectativa, con diversos y múltiples argumentos esgrimidos en pro y en contra, guarda la sintonía que se esperaba: “que son legales los matrimonios entre personas del mismo sexo; y ya casi, que esos mismo matrimonios tienen la facultad de promover, aunque no necesariamente el derecho a él, y tramitar la adopción de menores”. Así pues, bien vale la pena mantenerlo informado, a usted estimado lector, que nos merece todo el respeto, de cómo va este asunto que ha llamado la atención de millones de mexicanos. Por lo pronto, el artículo del Código Civil del DF que faculta a las personas del mismo sexo a contraer matrimonio, ya fue declarado constitucional. Hasta aquí van los ministros, aunque la resolución total no ha sido emitida. Y el otro precepto, el que faculta a estos matrimonios homosexuales para tramitar adopciones, aun está en discusión. Sin embargo, todo hace suponer que también deberá ser declarado constitucional por la mayoría de los ministros (dos de ellos han ido en contra), consecuentemente, sin distingos de sexo (en el DF), los matrimonios tendrán la facultad para tramitar adopciones, lo que no significa que en automático los jueces familiares deban concederles la adopción solicitada; y esto aplica para cualquier persona que pretende adoptar menores en todo lo ancho y largo de la República Mexicana; no, los jueces deben valorar varios elementos que, a juicio de la autoridad jurisdiccional, las parejas puedan ser aptas para adoptar, dado que la ley y el juez siempre deben velar por el interés superior de los menores y no por el interés de quienes desean adoptar ¡Vamos, debe quedar bien claro que es supremo el interés del menor, sobre el interés de aquellos individuos que buscan adoptar a un menor! El derecho a la adopción “es del menor, no del adoptante”. Y, bueno, ya para terminar (ahora sí, este análisis), es importante resaltar que todos aquellos que se oponían y gritaban la aberración natural, legal y religiosa de permitir la celebración de matrimonios entre personas del mismo sexo y la facultad de estas para poder adoptar, ahora resulta que aplauden la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. De aquí podemos deducir claramente que les interesa, desde ya, la voluntad política de todo este electorado (son millones); así que, los antiguos opositores y detractores de sendos matrimonios, o sea los panistas, ahora aplauden la medida y se justifican con el argumento de que no deben discriminar a los homosexuales, ello iría en contra de la Constitución, que prohíbe toda discriminación ¡Se adelantan los tiempos electorales. Es hora de buscar aliados, ya no importan sus preferencias sexuales, todos votan!. |