“PERIODISMO SANGUIJUELA” |
Una vez más queda demostrada la existencia del “periodismo sanguijuela” en el asunto de la extraña muerte de la menor de 4 años Paulette Gebara Farah, acaecida a finales de abril pasado, en el municipio de Huixquilucan, Estado de México, zona exclusiva de Interlomas. Los medios de comunicación televisivos, todos, hicieron suyo el “negocio” de la mediatización de la infausta noticia, explotando, primero, la desaparición de la menor que se suponía secuestrada, noticia seguida de constantes entrevistas de la madre de la niña, incluso con ensayos; a la vez que empezaron a publicarse grandes espectaculares por todas partes con la tierna y angelical fotografía de la menor y en centros comerciales pululaba la misma imagen de Paulette, en Querétaro ya se encontraban difundidas por “redes sociales”; la función tenía que continuar, apareciendo en seguida la versión de las autoridades ministeriales representadas por el Procurador del Estado de México; luego sucede algo inimaginable, imprevisible, vamos hasta ilógico, encontraron el cuerpo sin vida de la nena en su propia recámara, lugar en el cual hasta entrevistas televisivas se habían llevado a cabo, había dormido en esa misma cama una amiga de la madre de la menor y nadie notó la presencia del cuerpecito de Paulette; a bote pronto informaron que el cuerpo se encontraba en el interior de una bolsa negra y no fue así; siguieron las sorpresas, el arraigo de los padres autorizado por el juez tercero de Tlanepantla y el levantamiento del mismo, no sin antes haber declarado el procurador Bazbaz que la presunta culpabilidad del homicidio de la menor apuntaba hacia la propia madre, llegando incluso al uso del polígrafo y terminar, casi en seguida de estas declaraciones que, hasta ahora, todo parecía indicar que la muerte se dio por asfixia, originada por un maldito y lamentable accidente; ah, se olvidada, ahora sí declaró el procurador, después de tanta pifia, que había que esperar los resultados que arrojara la ciencia de la criminalística para determinar las causas de la muerte, ya no homicidio como se dijo inicialmente. La fotografía de la menor había sido exhibida miles de veces en todas las televisoras, a toda hora, en todos los noticiarios hasta llegar a ser asunto de “estado”, por lo tanto discutido, analizado y resuelto por los sesudos intelectuales e investigadores, “todologos”, que prestan sus servicios como periodistas y conductores de algunas televisoras, las del monopolio, esos que viven tal cual sanguijuelas prendidas de las desgracias ocurridas a terceros, como en el caso de la inocente Paulette. Los eruditos de todas las materias a que me refiero se identifican como: Joaquín López, Ciro Gómez, Adela Micha, Denise Maerker y Carlos Marín; análisis concienzudo sobre criminalística sucedido a la media noche del 7 de abril, en un programa casi especial de los analistas; estos revisaron de cabo a rabo el asunto, la tragedia familiar convertida en “rating” de televisión. Hubo dos asuntos más que trataron superficialmente los “todologos”, el análisis de la entrevista que no fue entrevista, dijeron, de Don Julio Scherer y el Mayo Zambada publicada en la revista Proceso y la iniciativa de los monopolios. Lo primordial, lo importante fue el análisis del asunto de la muerte de Paulette para elevar el “rating televisivo” de Televisa, por supuesto. Gracias a estos “cuervos carroñeros” que viven de la explotación de la desgracia de muchas familias, ahora se sabe que en la familia Gebara Faarah, hubo infidelidades, que tienen problemas de dinero, que la esposa se entrevistaba con un amigo que conoció por internet, que uno de los cuñados le ofreció dinero y boleto de avión para que la señora se fuera de México. La novela se extendió, “que maravilla”, la mediatización de la desgracia familiar logró captar la atención de las familias mexicanas. Que los descabezados, que los muertos, que los terremotos, que la falta de empleo, que el narcotráfico, eso ya no era noticia, lo primero, lo primordial, seguir explotando la información de la familia Gebara Farah, a través de la muerte de la nena que logró cautivar la atención de millones de mexicanos, no solo por lo angelical de su rostro, sino porque era una niña minusválida que no podía valerse por sí misma, otro elemento más del abuso en la explotación de la mediatización, con el agregado político de la ineptitud de la gente cercana al gobernador del Estado de México, posible presidente de la república mexicana para muchos. En internet hay información hasta decir basta sobre este asunto. En You Tube se encuentran los videos más insólitos del caso. Y para darles mayores datos de análisis a los “sesudos periodistas sanguijuelas” presto se prestó el procurador del Estado de México, Alberto Bazbaz, con sus 23 peritos que intervinieron, para dar toda clase de entrevistas por medio de las cuales exhibió el supino procurador su desconocimiento en la materia penal; quien por aparecer en las pantallas de televisión, no vaciló en lo más mínimo en reiterar y confirmar hasta el hartazgo su vasta ignorancia a nivel nacional, así como su fortalecida torpeza y falta de capacidad para dirigir, seguramente, la segunda procuraduría más importante en toda la república mexicana. Dijo y se contradijo en los hechos de la investigación de las causas de la muerte de la menor; volvió a decir y a contradecirse sobre lo dicho, hasta que dejó de salir de la pantalla chica, seguramente por órdenes superiores, muy superiores, que le obligaron a cerrar la boca para que ya no continuara enredando más el asunto de la muerte de la pequeña Paulette ¿Homicidio o accidente? Ahora se le critica a Peña Nieto por tener la ineptitud a su lado en calidad de procurador, el asunto también lo tornaron político. La pequeña inocente de Paulette ya descansa. Las causas de la muerte, se dijo fueron por asfixia, no hubo huellas de violencia en su cuerpecito, por lo tanto, las periciales obtenidas hasta ahora, todo lleva a concluir que se trató de un miserable accidente, el cual, desde mi perspectiva podría tratarse de una grave negligencia de los padres, lo que nos llevaría a un homicidio involuntario, entiéndase culposo, pero, dadas las circunstancias de los hechos, los padres no podrían recibir una doble sanción; primero, la gravísima pérdida de su menor hija Paulette, que ya se dio; la segunda, sería inhumano que fueran procesados por homicidio culposo en agravio de su propia hija. Esto último seguramente no se dará. Ya recibieron la sanción más grave, la pérdida de su hija Paulette, con el agregado de fueron exhibidos hasta los problemas más íntimos de la familia. Se le terminó a las “sanguijuelas de la información” el espectáculo y su “rating” televisivo volverá a sus niveles de mediocridad, hasta que no vuelvan a explotar otra noticia semejante ¿Por qué los diputados no legislan en esta materia para evitar tanto abuso de algunos medios de comunicación? No se asusten legisladores locales, no es de su competencia, en todo caso sería de las Cámaras de Senadores y de Diputados. Seguramente es mucho pedir considerando el supremo poder que ejercen los medios de comunicación nacional, quienes controlan a placer toda la información y ellos deciden si se difunde o no, cómo y cuándo, de qué manera, si se beneficia o se perjudica, si se altera o se maquilla la realidad ¡Ah que poder tienen estos señores que doblegan cualquier voluntad y quedan a su merced!. |