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¿QUÉ DEMOCRACIA PRATICAMOS LOS MEXICANOS?

Los mexicanos estamos formando una nueva democracia; sí, participan libremente los electores durante las campañas electorales y eligen de la misma forma a sus candidatos, los que proponen los partidos para ser electos por medio del sufragio universal, libre e intransferible; sin embargo, la única vía para proponer candidatos es por medio de los partidos políticos, así lo establece la Constitución Federal, el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales y las legislaciones locales electorales (con sus imposibles excepciones). Pero, la novedad a la mexicana es la manea en que los partidos se coaligan para proponer candidatos que ni militantes de sus partidos son, ni siquiera adherentes, no comulgan con la doctrina ni principios de los partidos postulantes; candidatos de coyuntura, advenedizos y tránsfugas de otras fuerzas políticas que no los postularon Entonces ¿a quienes eligen los votantes en tales circunstancias? ¿Es un fraude a la democracia, o es una nueva democracia que la mayoría de los mexicanos ignora?.

La aberración democrática: “que dos o más partidos de principios y doctrinas opuestos postulen candidatos que a su vez no comulgan con ninguna de los partidos postulantes coaligados”. Es más,  son de doctrina contraria a los promoventes de la “participación democrática”. Ante semejante “engendro democrático”, se arrodillan muchos comunicadores resaltando las virtudes de estas inconcebibles alianzas políticas. Hoye veía y escuchaba a dos de ellos “lujuriosamente festejando” el triunfo electoral en Oaxaca y Puebla; Carlos Loret y Ciro Gómez. El primero de ellos pidiéndole, interrogando al virtual ganador en Puebla, si ejercitaría acciones penales en contra del actual gobernador, cuando que el meollo de la entrevista era el resultado electoral. El segundo virtualmente se frotaba las manos por que había logrado el triunfo el aliancista de cuatro fuerzas políticas que a ninguna de ellas pertenecía de origen ¿Esto es en verdad la democracia?. Más aún, cuando los mismos comunicadores que deben observar, al menos ante el público y sus expresiones, imparcialidad en sus entrevistas y opiniones; no, todo lo contrario, se cantean cínicamente, tal es el caso sucedido hoy 5 de julio, cuando a punto del llanto, entrevista a Xichitl Gálvez, panista disfrazada de candidata ciudadana, quien perdió la elección en estado de Hidalgo; Ciro la alentaba a presentar denuncias por las inequidades acaecidas durante el proceso electoral ¡Perdió su candidata!.

Ahora, gentil lector, vea usted algunas de las “curiosidades democráticas” del pasado 4 de julio. En Oaxaca, acorde con los resultados de la pagina del PREP de esa entidad, perdió el PAN, el PRD, el PT; los coaligados pues. En tanto que el PRI aventajó a todos en el resultado de la votación. Pero, dada la cantidad de votos de los coaligados, la sumatoria de los mismos, que no su votación por partido, resulta que es superior ¡Aberración democrática! Sí, el PREP reporta votaciones individuales de estos partidos muy por debajo de los votos recibidos por el candidato del PRI; mas gracias a nuestra rara democracia, la suma de los votos de los partidos perdedores los hace ganadores; en tanto que la suma de votos del partido ganador, que es superior a todos los perdedores, al final resulta como perdedor ¡Uf! ¿Quién entiende nuestra democracia? En el mismo estado de Oaxaca, así se leen los resultados en la página de internet, el PAN no ganó un solo distrito electoral; el PRD, apenas ganó dos; y el partido perdedor ganó 23 de los 25 distritos de mayoría relativa. Algo parecido sucedió en la mayoría de los ayuntamientos. Se registró el cómputo del 95.08 % de las actas, con una participación ciudadana del 55.9%. Entonces ¿cómo entender que pierde las elecciones el partido ganador y ganan los partidos perdedores? ¡Demoniaca democracia! ¿Cómo se llama? Hoy en día, simplemente democracia. Los mexicanos estamos generando una democracia diferente, inexplorada, distinta ¡Es una democracia corrupta, pero impoluta! Es sin lugar a dudas una nueva democracia que inicia decadente por tanto vicio y malestar que la aqueja, una nueva democracia que debe ser corregida cuanto antes, antes de que vaya a generar violentos enfrentamientos, levantamientos por lo injusto de los resultados. Ya amenazó uno de los candidatos perdedores: “haremos movilizaciones, nos levantaremos”. En nuestra suigéneris democracia, nacida prematura y por tanto deforme, participan todos los partidos políticos que no quieren abrirle las puertas a las candidaturas ciudadanas y solo se quejan cuando pierden ¡Vaya democracia a la mexicana! Estamos en presencia de un fraude ideológico que a nadie importa.