TRANSFORMAN EL IAPQ EN UN GALIMATÍAS |
Después de poco más de 30 años de existencia, el Instituto de Administración Pública, A. C. es tomado por asalto y convertido en “botín”. Esta Asociación Civil, por lo tanto no gubernamental, se protocolizó, según consta en la escritura pública de protocolización número 4,475, del 16 de marzo de 1992, escritura tirada en la notaría pública número 23, de este distrito judicial de Querétaro; Asociación formada el 25 de septiembre de 1976, según se redactó en la escritura pública. También consta que fue el Ing. y Lic. Benjamín Castro Polo, representante legal de la misma en ese entonces, quien llevó la documentación a la notaría pública para su protocolización. Desde entonces vive con sus altibajos; años buenos y años obscuros que le han permitido subsistir a pesar de la “guerra negra y/o sucia” por la que ha transitado el Instituto ¡Hoy vive en la incertidumbre jurídica!. Cualquier gentil lector podrá preguntarse ¿y a mí qué? ¿para qué y a quién sirve el Instituto?. Bueno, los directivos del Instituto, a través de su historia, han promovido un sin número cursos académicos, capacitaciones, investigaciones, publicaciones, asesorías, asistencia técnica, difusión, divulgación, intercambio académico y colaboración entre institutos. Incluso llevó a estudiantes queretanos, a través de convenios, para que estudiaran maestrías al extranjero, en España ¿De qué ha sobrevivido el Instituto; o cómo se ha mantenido durante tantos años? Principalmente, tres vías de subsistencia. Una fue la aportación de cuotas de servidores públicos; otra, apoyos de la Universidad Autónoma de Querétaro; y la tercero, apoyos del gobierno del estado. Durante los primeros años de su existencia, siempre tuvo el apoyo del gobierno del estado, a fin de cuentas es un Instituto de Administración Pública y a este ayuda mejorando los conocimientos de los servidores públicos para que estos, a su vez, den un mejor servicio a la población. Debe haber pues, una simbiosis entre las partes; Instituto, gobierno como entidad pública y servidores públicos, receptores de los beneficios y, por supuesto, la población queretana que debe recibir un eficiente servicio de los trabajadores que prestan laboran en el poder público. Beneficio para todos los participantes que devienen por medio del Instituto de Administración Pública, Asociación Civil. No perder de vista que es una Asociación Civil, que no depende en ningún sentido del poder público, del gobierno del estado, por lo tanto éste no es patrón de quienes atienden al Instituto; el gobierno no los mantiene ni los dirige, no hay subordinación laboral ni dirección. El Instituto de Administración Pública ha tenido a presidentes honoríficos de amplio reconocimiento social, político y académico. Tales como el Arquitecto Antonio Calzada Urquiza, Mariano Palacios Alcocer, Enrique Burgos García. Como mentores del Instituto han participado Mariano Palacios, Arturo García Peña, Carlos García Michaus, Marta Gloria Morales, José Enrique Rivera, Enrique Burgos, etc. Sus relacione se han extendido con los estados de México, Michoacán, Quintana Roo, Tabasco, Guanajuato, Tamaulipas, Colima, Tlaxcala, San Luis Potosí, Puebla, Hidalgo, Jalisco Sonora, Zacatecas. Sin embargo, no todo ha sido miel sobre hojuelas para los directivos del Instituto. Durante 12 años, los gobiernos de Ignacio Loyola Vera y Francisco Garrido Patrón, intentaron eliminar, desaparecer, disolver al Instituto. No solo no le dieron apoyo alguno, sino que buscaron a toda costa que la institución no cumpliera con sus objetivos, no les interesó apoyar a los servidores públicos por medio del Instituto. Aun así, el Instituto y sus directivos sobrevivieron al vendaval político y a la voluntaria y férrea ignorancia que impuso el gobierno durante 12 años ¡Bueno, es que torpemente el gobierno pretendió apropiarse indebidamente de una Asociación Civil!. |